Antes de adentrarnos al tema que tiene que ver con la consulta de RFC, te vamos a dar una pequeña definición de lo que es este trámite. El Registro Federal de Contribuyentes es un código alfanumérico que se compone de tres caracteres distintos, cuando es utilizado por personas físicas. (Esta composición se modifica cuando se trata de personas morales, es decir, empresas. Aunque de ello hablaremos en otro momento).

El RFC lo debe sacar cualquier individuo que se haya integrado de manera lícita al mundo laboral. Dicho de otra manera, en el instante en el que esta persona ha comenzado a trabajar y al mismo tiempo a recibir un salario por los servicios que presta, ya que es ahí cuando se ve obligado a pagar impuestos al gobierno.

Este trámite debe de realizarse forzosamente ante el Sistema de Administración Tributaria (comúnmente conocido como SAT). Por suerte, hoy en día podemos realizar un pre registro accediendo a su portal ubicado en Internet.

Consulta de RFC a través de Internet

Una vez que hayas ingresado a la página, debes ubicar la pestaña de “Trámites” y hacer clic en ella para que te redirecciones a una ventana secundaria.

Posteriormente, localiza la palabra “RFC” y selecciona la opción que te re direccione a la zona de “Personas físicas”.

Llena cuidadosamente los datos que se te solicitan, ya que es muy importante que incluyas tus datos reales. Una vez que hayas terminado de escribir en todos los campos del formulario de inscripción al RFC, haz clic en el botón enviar y de ser posible imprime la página de tu recibo. (Si no cuentas con un equipo de impresión a la mano, apunta en un papel el número de folio que te será proporcionado, pues con él se te entregará la documentación correspondiente una vez que hayan transcurrido al menos 10 días hábiles).

Luego entra al sitio de Citas del SAT y escoge el centro de atención más cercano a tu domicilio. El día de tu cita te entregarán tu cédula de identificación de RFC y una breve guía de derechos y obligaciones.